Hoy miércoles, 11 de mayo, hace 77 años que fue fundada la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de los Afligidos y María Santísima de la Amargura. La fotografía se adjunta a estas líneas, cedida a SFC por el Archivo Quijano, muestra la primera salida procesional de la cofradía, que fue un Lunes Santo -como ha venido siendo desde entonces- con la imagen del llamado por entonces ‘Nazareno de las Lágrimas’ de la Pastora, es decir, el que posteriormente fue Nuestro Padre Jesús de la Misericordia.

Como se especifica en la web oficial de la hermandad cristeña, se creó en 1939, en plena posguerra, cuando algunas de las seis hermandades históricas estaban extinguidas y después de un periodo de 50 años en donde no aparecieron hermandades nuevas. Por tanto es la más antigua del pasado siglo XX.

Se funda por el recordado Padre Franco (en la fotografía delante del paso), con un grupo de jóvenes estudiantes, en un intento de introducir a la juventud en las corporaciones cofrades, que por aquel entonces eran reservadas para adultos de reconocido prestigio social. En sus primitivas reglas había límite de edad para pertenecer a la Junta, por lo que los hermanos que terminaban su mandato por razón de la edad, pasaban a la consolidada Hermandad de la Vera-Cruz, la otra Hermandad de la Parroquia.

Se origina nuestra Hermandad, en un principio, en torno a una pequeña imagen, que se veneraba en la Iglesia del Cristo, bajo la advocación de Jesús de los Afligidos, y que procedía de la extinguida capilla del Señor de la Humildad, en el Zaporito. En 1942 hace su primera salida penitencial con el citado ‘Nazareno de las Lágrimas’. Siempre ha estado presente en el Lunes Santo. Excepto en los casos de inclemencias del tiempo,  como en 1954 que trasladó su Salida al Miércoles Santo, y en 1976 y 2003 que suspende la Salida Penitencial.

En 1943 se bendijo la imagen de Nuestro Padre Jesús de los Afligidos, obra de  Antonio Castillo Lastrucci. En 1944 se incorpora María Santísima de la Amargura y las Santas Mujeres, también del mismo imaginero, y se erige canónicamente en la Iglesia del Cristo de la Vera-Cruz, aprobándose las reglas.

Enhorabuena a una cofradía que ha logrado ganarse un sello particular en la Semana Santa isleña.