La imagen de Nuestro Padre Jesús del Ecce-Homo es una de las más bellas de la Semana Santa isleña. El próximo 31 de marzo cumplirá 50 años, después de que ese día pero del año 1968, el recordado padre José Marías Arenas Gil, párroco por entonces de la Divina Pastora, procediera a la bendición de esta talla que fue encargada al escultor sevillano Antonio Castillo Lastrucci. Dado que el 31 de marzo es Sábado Santo, la hermandad de la que es titular ha decidido adelantar esta conmemoración y mañana sábado 17 de marzo celebrará una eucaristía especial dedicada al medio siglo de existencia de la imagen. Posteriormente, a lo largo de los siguientes meses, se sucederán una serie de actos que la cofradía del Lunes Santo anunció en enero, como una conferencia en mayo, una mesa redonda, una exposición fotográfica y su ubicación en el altar mayor de la parroquia para los cultos de 2019.

Por lo pronto, la hermandad ha recordado, a través de un comunicado, que este sábado 17 de marzo, a las 20:00 horas, se celebrará la misa de apertura del 50 aniversario de una efigie que tallara el taller de Castillo Lastrucci, inspirándose en el que años antes ya había realizado para la Hermandad de la Presentación de Sevilla, conocida como San Benito, que posee uno de los conjuntos escultóricos más impresionantes de la Semana Santa hispalense y en el que está basado el grupo representativo de imágenes que conforma el misterio del Ecce-Homo de San Fernando.

La imagen de Nuestro Padre Jesús del Ecce-Homo se hizo realidad gracias a un contrato firmado en el mes de julio de 1967 entre el hermano mayor de la cofradía en su momento, Joaquín Lara Pascual, y el escultor Castillo Lastrucci, apenas cuatro meses antes de que el maestro imaginero falleciera. En el contrato en posesión de la hermandad y reflejado en el libro de la historia de la cofradía que escribiera el historiador Fernando Mósig Pérez, consta que “el señor Lara Pascual encarga al señor Castrillo Lastrucci la figura de Pilatos, un soldado romano y el cuerpo del Cristo tallado y policromado, en el precio de 56.000 pesetas, entregando en este acto 15.000 pesetas y el resto de pesetas, 41.000, por plazos mensuales de 12 letras a 3.000 y una a 5.000. Estará terminada para febrero del año 1968“.  Previamente a este contrato, y en misivas anteriores, figura desglosado el precio de cada imagen, ascendiendo concretamente el del Señor a 12.000 pesetas.

La hermandad del Ecce-Homo estrenó su nuevo paso en la Semana Santa de 1970, y terminó de dorarse en 1972. Una magnífica obra de tallado del maestro Manuel Guzmán Bejarano. En la imagen que acompaña a esta información, perteneciente al Archivo Quijano y fechada en 1971, puede apreciarse a Nuestro Padre Jesús del Ecce-Homo en el nuevo paso y tras Él la imagen del romano que ya no procesiona y se encuentra actualmente en las dependencias de la casa de hermandad de la cofradía.

Actualmente, la talla de Nuestro Padre Jesús del Ecce-Homo es una de las más bellas de la Semana Mayor isleña. Su dulzura en el rostro y la humildad que desprende le fue aun más acentuada tras la restauración a la que fue sometido el Señor por parte del escultor isleño Alfonso Berraquero, que le imprimió el rostro de una mayor personalidad con respecto al Señor de la Presentación de Sevilla.