La Asociación Isleña de Hostelería y Turismo (ASIHTUR) ha presentado su guía itinerario que, bajo el nombre de ‘El Refrigerio’, contempla los horarios e itinerarios de las cofradías isleñas. Y lo hace con algo que solo incluye esta publicación: el cuadrante diario de horarios simultáneos que sirve al lector para saber, a una concreta, dónde se encuentra cada procesión.

‘El Refrigerio’, con más de sesenta páginas a todo color, es una manera que los hosteleros isleños tienen de promocionar la Semana Santa y, gracias a la publicidad, los locales de restauración de la ciudad. Conscientes de la relevancia que esta fiesta posee en la ciudad, ASIHTUR edita una guía que además incluye la novedad de poder ser utilizada por los terminales móviles al incluir un código QR que, al ser leída por el teléfono, traslada al usuario a los días de la Semana Mayor del año 2017, contemplando fotografías de los cortejos procesionales.

La publicación de ASIHTUR fue presentada en el bar cofrade ‘La Cerería’ en la noche del pasado martes, contando con la presencia y la palabra de alguien sobradamente conocedor de la Semana Santa isleña, de la que precisamente ha sido pregonero en dos ocasiones: el cofrade y académico de San Romualdo José Carlos Fernández Moreno. En sus palabras, resaltó la inquietud de los hosteleros asociados por participar de estos días pasiones, y evocó los tiempos pasados y cómo eran los locales de restauración de la Isla antaño durante la Semana Santa. Para ello, leyó varias ordenanzas municipales de los años veinte, cuyos contenidos hoy día son vistos como anecdóticos y curiosos:

“Se invitará a los industriales por el Alcalde o Tenientes para, desde las diez de la mañana del Jueves Santo hasta que se toque a Gloria, cierren sus establecimientos o tiendas,  excepto cafés, confiterías, boticas, y expendidurías de comestibles de artículos de primera necesidad. También se excitará a los industriales para que dichos días no coloquen en la vía publica más puestos que de roscos y dulces. Queda prohibido, durante los días santos, entonar saetas ni canciones religiosas o profanas, por ser actos en contradicción con los adelantos de todo pueblo civilizado“, eran algunas de las normas que debía cumplir la hostelería, tan distinta a hoy día.

Fernández Moreno indicó que “eran los tiempos en que la Semana Santa, sin dejar de ser bonita, no olía, tal como dice la manida frase de los pregoneros cursis, “a azahar e incienso” sino a taller mecánico y a ferretería, porque los cirios eran de gasolina y los pasos acababan de recibir las últimas manos de barniz de muñequilla momentos antes de salir a la calle. Los altares se celaban cubriéndolos con grandes piezas de tela morada y las imágenes titulares de las hermandades eran iluminadas en sus pasos con luz eléctrica alimentada por baterías que, en casi todos los casos, procedían del Parque Móvil de la Marina o de los carros de combate. Todo eso fue evolucionando poco a poco y después de un gran empuje en las tres últimas décadas hoy día nos encontramos con una Semana Santa excelente, con ciertos valores notables en su imaginería, con pasos monumentales que nada tienen que envidiar a los de otras localidades de renombre y, generalmente, con un gusto exquisito a la hora de presentar las cofradías en la calle”.

Tras esta semblanza histórica no exenta de cierto toque romántico, el presentador de la guía habló del significado del refrigerio, del contenido de la guía destacando las fotografías que contiene y la “oportuna y adecuada” imagen de la portada, que corresponde al Señor de Columna, hermandad que en este año celebra el 125 aniversario de su fundación, y finalizó su intervención mencionando los populares roscos de Semana Santa y platos culinarios íntimamente relacionados con esta fecha, haciéndolo de una original manera:

“Protagonismo cobra el garbanzo, con bacalao, con acelgas o con langostinos, pero ¡ojo!, si vistes de penitente gástate cuidado y comelos con moderación porque si no lo más probable es que las hebillas del fajín salten por los aires; los alcahuciles con patatas con habas y con su caldito espeso; huevos cuajaos con chicharos, tomados con parquedad porque son de digestión pesada y te arriesgas a recogerte por delante de la cruz de guía; pescao frito con algún pimiento; arroz con leche, sin pasarte con la canela espolvoreá que te puede durar la garraspera hasta el Domingo de Resurrección; ante las torrijas bien meladas es obligada la reverencia, de lo contrario corres el riesgo de ingresar en la glotona orden de los lamparones;  ¡que ricos están los roscos!, y que duros, abstenerse de comerlos con fruición de gula, la operación exige su depurada técnica dentaduril.

Estos son referencias de nuestra gastronomía de cuaresma y a la vez prácticos consejos de un viejo penitente para que todo discurra sin percances.

Si por algún casual te topas con un vendedor de pirulís, de los de antiguamente, compralo, siempre resultará romántico y si te apetece cómelo, eso sí, si eres capaz de despegarle el papel o de chupar los restos de los que el azúcar se ha apropiado.

No, coquis creo que ya no hay. Ni sultanas. Eso era antes. El rosco es amo y señor, que para eso se lo ha ganado.

Y, señores, ¡fondo a la primera! Sin perder de vista esta guía, para que no se te vaya una, disfruta de la buena mesa cuaresmal. Con ASIHTUR o en el comedor de tu casa, pero siempre, siempre, como manda la tradición”.

Junto con las palabras de José Carlos Fernández Moreno -que recibió una reproducción de la portada de ‘El refrigerio’ de manos del presidente de ASIHTUR, Lolo Picardo-, intervino el periodista Carlos Cherbuy, que detalló el contenido de la guía como diseñador de ésta a través de la firma ‘La Isla Oculta’.

En el acto también intervino el concejal de Desarrollo Económico del Ayuntamiento isleño, Conrado Rodríguez, que destacó la dinamización y la generación de riqueza y empleo que para San Fernando supone la Semana Santa y el importante papel que desempeña el sector servicios donde se enmarca la hostelería.

La guía ‘El Refrigerio’ se puede encontrar en los locales de restauración asociados a ASIHTUR y en la Oficina de Turismo del Ayuntamiento (C/ Real 26).