La asociación cultural cofrade La Venera ha celebrado una de sus tres citas que tiene con cada Cuaresma. La primera, la de la presentación del cartel que edita esta entidad presidida por Antonio Prieto. La segunda será el homenaje que se le rendirá en esta ocasión al compositor y músico José Ribera Tordera en la entrega del IX galardón que concede la asociación, acto que tendrá lugar el lunes 18 de marzo, y como tercera cita la de la presentación de la guía itinerario -una de las más esperadas- el próximo 1 de abril.

En esta ocasión, la presentación del cartel ha corrido ha cargo del joven cofrade de la Hermandad de la Expiración Rafael Guirado Romero y músico de la banda ‘Maestro Agripino Lozano’. Precisamente el vocero de ‘La Venera’ es una fotografía del Santísimo Cristo de la Expiración bajando la calle González Hontoria, imagen capatada por Severiano Saucedo.

En sus palabras, Rafael Guirado desgranó los elementos que componen el cartel, pero especialmente tuvo palabras para exaltar el crucificado que cada noche de Jueves Santo y madrugada del Viernes Santo recorre las calles isleñas.

“El centro de la composición y del cartel como no puede ser de otro modo es la talla del Santísimo Cristo. Décadas de historia, de rezos de fieles y de momentos cargados de profundidad marcan esta imagen, así como los múltiples elogios dirigidos y todos conocidos ya de sobra, pues no cabe duda de que estamos ante una de las tallas más sobrecogedoras y que de mejor manera transmite los sufrimientos que padeció Jesús en su ajusticiamiento de nuestra localidad. José Tomás Cirartegui y Salaregui plasma aquí a un Cristo de Paz hacia todos nosotros, de Perdón a los que atentan contra Él y los que se han apartado de su senda, así como observamos en su rostro la Resignación ante los mandatos de su Padre Celestial”, afirmó el presentador ante quienes asistieron a  este acto celebrado en una de las salas del Centro de Congresos.

“No cabe duda alguna que el Santísimo Cristo de la Expiración es una de las imágenes con más carga histórica de nuestra ciudad. Una talla caracterizada por un profundo estudio anatómico y un gran verismo y encuadrada en el Neoclasicismo del último cuarto del siglo XVIII. Cronológicamente hemos adscrito esta Imagen en dicho movimiento, pero podemos ver en la misma rasgos de otros, tales como la llamada escuela Genovesa que se dio en la zona de Cádiz en dicha centuria del setecientos, motivada de sobremanera por el comercio y el empuje económico que se da en la zona del Estrecho gracias al hecho del traslado de la Casa de Contratación de Sevilla a Cádiz en 1717. Describir y analizar de forma concienzuda la talla del Santísimo Cristo de la Expiración sería una tarea de gran complejidad, aunque es necesario remarcar algunos detalles particulares de esta imagen”, indicó también el joven cofrade presentador de un cartel del que instantes antes comentó que “solo Cristo centra todas las miradas del espectador en este cartel que podemos apreciar, gracias a su presencia y magnificencia. Como si fuésemos judíos de la Palestina bajo dominio romano, asistimos como mudos testigos a su condena y ajusticiamiento, y de forma mas concreta, a su último suspiro, instantes de gran dramatismo y de dolor palpable en los cuales la vida se escapa por sus labios y sus ojos del color de las aguas que bañan a nuestra bendita Isla se abren de forma desmesurada acompañando al momento plasmado”.

En su alocución, en la que no faltaron algunas reseñas relacionadas con el carácter franciscano de la hermandad de la Expiración, Rafael Guirado dijo que “apreciamos en esta fotografía dentro de las diversas peculiaridades mostradas por el Santísimo Cristo y en las cuales uno puede fijarse y que plasmó con gran acierto Cirartegui, como pueden ser los moratones y señales de los golpes que sufrió Jesús durante las burlas a las que se vio sometido en zonas de las costillas antes, y durante el proceso de condena y las horas previas a su crucifixión, o las rozaduras en las rodillas fruto de las caídas camino al Gólgota. Podemos apreciar también las marcas de las cuerdas que amarraron sus muñecas y tobillos. Otro detalle en el cual nos podemos fijar es en sus dientes de marfil, que poseen una factura de gran calidad. La veladura en sus ojos es otro aspecto que se puede apreciar y que sobrecoge ya que refuerza ese naturalismo de la talla y que muestra con verismo los instantes finales de Jesucristo en el madero”.

Como colofón de su intervención, finalizó con una oración de San Francisco de Asís, remarcando el gran amor que dicho santo italiano profesaba a Cristo, fruto de las numerosas oraciones, rezos y textos alusivos a su persona, “y que en la que en concreto he escogido dijo:

TÚ ERES EL ALTÍSIMO,

TÚ ERES EL REY OMNIPOTENTE; TÚ PADRE SANTO,

REY DEL CIELO Y DE LA TIERRA.

TÚ ERES EL TRINO Y UNO,

SEÑOR DIOS DE LOS DIOSES;

TÚ ERES EL BIEN, EL TODO BIEN, EL SUMO BIEN,

SEÑOR DIOS VIVO Y VERDADERO…

PAZ Y BIEN”

Finalizada su intervención, tomó la palabra la alcaldesa de la ciudad, Patricia Cavada, que presidió el acto, para felicitar al autor de la fotografía y al presentador “por su conocimiento y por su sensibilidad”. También al presidente de La Venera y a su junta directiva.