El pasado 1 de noviembre de 2019 se cumplían diez años de la aparición de SAN FERNANDO COFRADE. Era domingo y los establecimientos y kioscos de la ciudad lucían en sus estanterías y escaparates el primer número impreso del nuevo rotativo quincenal. La noche del 30 de octubre había sido la puesta de largo, con una presentación a la que asistieron más de doscientos invitados y en la que se repartieron los primeros ejemplares de SFC. El cofrade, pregonero de la Semana Santa y sobre todo amigo del alma Pablo Quijano Cabeza, glosaba el surgimiento de un nuevo medio de comunicación al servicio del mundo cofrade isleño.

Representantes institucionales, de distintos organismos, del empresariado de la ciudad y, lógicamente, de las cofradías, compartieron un momento histórico para la Semana Santa isleña que, a partir de ese momento, contaba con una publicación con regularidad inédita y que cada quince días, a través de 24 páginas -en ocasiones 32 y hasta 40- contaba todo lo que sucedía en el mundo cofrade isleño, amén de su espacio para el movimiento cofrade de Cádiz por su proximidad y reseñas de otras localidades como Sevilla.

Así fue durante cinco años en los que su empresa editora, M&F Rediseños Creativos SL, luchó contra la crisis económica más cruel sufrida por la sociedad desde hacía muchos años y particularmente contra la vertiginosa caída de los medios de comunicación tal y como los teníamos conceptuados hasta el momento. La crisis arrasó con cabeceras generalistas con años, décadas e incluso siglos de existencia, que vinieron a desaparecer o a impulsar la información inmediata y sin limitaciones de espacio que ofrecía internet, donde se experimentaba una revolución en crecimiento de consumo y de posibilidades, de programación, de plataformas para llegar al lector, las redes sociales, etc.

Fue en la Cuaresma de 2015, cuando apareció el último ejemplar impreso de SFC hasta el momento, cuando su editora decidió apostar firmemente por la información digital con la vista puesta, en un futuro sin prisa alguna, recuperar el formato tradicional “cuando las cosas se calmen” y el mundo de la información “ordene sus ideas y sus métodos”, que podríamos decir. Sea a través de uno u otro vehículo, lo fundamental es informar, y así ha sido a lo largo de estos años desde entonces.

Fui fundador de SFC e inmediatamente me rodeó un equipo de fieles colaboradores, amigos, que hicieron el proyecto como suyo. Tanto como los anunciantes que hicieron posible aquellos años de información en papel, a los que jamás sabré cómo agradecerles ese esfuerzo en tiempos de crisis también para ellos: Antonio González Cabrerizo, La Gran Vía, instituciones como los ayuntamiento de San Fernando, Cádiz, Los Ángeles 24 Horas, etc. A todos ellos SFC les debe mucho más que un agradecimiento en estas líneas años después.

Si Gardel cantaba aquello de “veinte años no son nada”, imagínense diez. Así que aquí lo tienen, dispuesto a continuar, porque al equipo que cuenta con nuevo director le queda otra década para demostrar que el artista argentino estaba en un error. Y su plantilla parece dispuesta a seguir, pero los tiempos cambian (como ya lo hemos comprobado en distintos periodos) y las cosas necesitan oxigenarse para seguir respirando, para continuar vivas.

Miguel Ángel Sanz Arroyo ocupa desde ahora la dirección de SFC tras unos años bajo la coordinación de Aurora Ruiz Rodríguez, que asumió esta tarea desde mi cese en 2015. Un hombre joven, relacionado con el mundo cofrade desde pequeño, carmelitano hasta la médula, de túnica y almohá. Conoce el paño bien, por lo tanto. Los cofrades isleños lo contemplan con sus cámaras en mano, con su libreta apuntando y su extraordinario talante. Ahora viene a dirigir un barco que ya tiene historia en sus venas y que sigue navegando con proyectos y sin mirar si se atisba en lontananza tierra firme. No la necesitan, creo. El ‘mar cofrade’ es su hábitat y en él se desenvuelven, siempre con ilusión, ganas y alejados de polémicas a pesar de que en estos años hubo quienes me-nos trataron de hacer daño y no correspondí-mos con la misma moneda o con las que en realidad se merecían. Perjudicar a un medio cofrade solo va en detrimento del mundo cofrade en sí, de su difusión, de la divulgación de nuestra Semana Santa e incluso de la creación del empleo y de las posibilidades económicas que pueda generar. Pero las miras cortas y la envidia no hicieron mella en momentos muy hostiles que ignoré-amos en su día y ahora forman parte del pasado.

Me requieren, cuatro años después, para “escribir algo” sobre esta nueva etapa. Son las primeras líneas que me salen del corazón desde mi lugar, alejado de la primera fila de la información cofrade desde hace algunos años.

Con la mayor de las gratitudes a los cofrades isleños, a las hermandades y los lectores que veo suman más de 1,5 millones desde 2015 en esta web, deseo toda la felicidad del mundo a su nuevo director y a me pongo a su completa disposición como así lo seguirán haciendo Aurora, Pablo, David Luis, Toni y las dos Cristinas más ilusionadas del mundo cuando al hablar de SFC se trata.

José Carlos Fernández Moscoso

Fundador de SFC en 2009