El Pregón de la Juventud Cofrade ha alcanzado los cuarenta años de su existencia. Lo ha hecho en esta Cuaresma de 2020 tras cuatro décadas en las que se han contabilizado pregoneros que, posteriormente, han tenido la dicha de exaltar la Semana Santa de San Fernando, de tal manera que siempre se dijo que, quien pregonaba a la Juventud, tenía muchas posibilidades de hacerlo en el atril del Teatro de las Cortes.

No sabemos si será el caso de un cofrade que, desde luego, pertenece a la nómina de los jóvenes más preparados de la ciudad en este ámbito. El Grupo Joven de la Hermandad Sacramental de la Misericordia, organizador del pregón, contó con Rafael Guirado Romero para exaltar a la Juventud Cofrade en un acto celebrado en la Casa de la Cultura el viernes 6 de marzo en una tarde noche en la que la banda de música de San José Artesano, dirigida por Miguel Ángel Valle, ofreció posteriormente un concierto de marchas procesionales muy variado, en la que no faltó la interpretación de las dos marchas de la hermandad organizadora, ‘Nuestro Padre Jesús de la Misericordia’, de Agripino Lozano, y ‘La Piedad’, de José Ribera, en un año en el que la primera cumple medio siglo desde que fuera compuesta y la segunda treinta años.

Jóvenes no solo de la hermandad de la Misericordia, sino también de otras cofradías y amigos del pregonero acompañaron a Rafael Guirado en su disertación y en la posterior cena que el Grupo Joven misericordioso organizó en honor del pregonero. Otra tradición que se remonta a décadas atrás, incluso cuando este pregón tenía lugar en el mes de mayo, en fecha conmemorativa de la creación de la entonces Junta Auxiliar, y ya en los años ochenta se cambió a la Cuaresma para hacerlo crecer con un concierto y en fechas de mayor auge cofrade, en los prolegómenos de la Semana Santa.

Rafael Guirado hizo un pregón con el corazón, como debe corresponder a un joven cofrade. No usó la lírica ni abusó en piropos rimados -si siquiera la utilizó- hacia las imágenes de nuestra Semana Mayor porque esa es misión de otros pregoneros, no en el que debe marcar las experiencias y las palabras hacia los jóvenes. Y eso lo entendió bien el exaltador y así quiso llevarlo a la práctica, de manera que fueron palabras de experiencias, de recuerdos desde que tiene uso de razón familiares, de haber nacido en el seno de una familia cofrade en el que las hermandades isleñas de la Expiración y Ecce-Homo han estado siempre presentes así como la Quinta Angustia Sevillana. Quiso también recordar a quienes ya no están entre nosotros, dedicando el pregón a varios de sus familiares, teniendo un recordatorio para el cofrade de Misericordia Daniel Jesús Nieto Vázquez, pregonero de la Juventud Cofrade y de la Semana Santa, fallecido recientemente.

Rafael Guirado se preguntó “por qué soy cofrade” y se congratuló de la dicha de pertenecer al seno de una familia cofrade, recordó “el punto de inflexión” de vestir por vez primera la túnica o de monaguillo como él a los seis años de edad precediendo el paso de la Esperanza franciscana. Habló de lo “gratificante” de trabajar por las hermandades y el papel de “custodios de nuestras hermandades manteniendo las esencias de las mismas”.

Tras citar el papel formativo que deben tener las corporaciones penitenciales durante todo el año, quiso también citar sus vivencias como músico acompañando a los pasos procesionales y las sensaciones vividas.

El pregonero fue muy aplaudido a su finalización. Fue presentado previamente por la presidenta del Grupo Joven de Misericordia, Cristina Rubio. El acto estuvo presidido por el hermano mayor de la Hermandad organizadora, Jesús Fernández Aranda, siendo invitada a la mesa presidencial la concejala María del Carmen Roa. Llamó la atención la falta de algún representante del gobierno municipal y del Consejo de Hermandades y Cofradías, máxime teniendo en cuenta lo expuesto al inicio de este texto al tratarse el pregón de la juventud cofrade de la ciudad y su trayectoria camino ya de medio siglo de existencia.