Hoy 24 de Marzo de 2020 se cumplen cuarenta años del fallecimiento de la Hermana María Cristina de Jesús Sacramentado.

Mª. Cristina de los Reyes Olivera nació el 7 de Julio de 1890, en Sevilla. Su familia se trasladó muy pronto a Huelva; en concreto cuando Mª. Cristina contaba tres o cuatro años.

Cristina era una niña alegre y traviesa, desde muy pequeña descubrió que existía un ser supremo al que adoraba y contemplaba en silencio.

El 15 de marzo de 1902, Mª. Cristina pierde a su madre, casándose su padre con una tía de Cristina.

A los pocos años su padre enferma, La situación económica cambió radicalmente. Toda la familia sufrió, desde entonces, las consecuencias de la pobreza. Aquí empezó para la joven Cristina un duro y prolongado calvario. Sus hermanos eran aún muy pequeños; carecían de lo más elemental para vivir. Ella se hizo cargo de la situación precaria de su familia, la aceptó con dolor y se puso a trabajar. A su padre, intentaba ayudarle, pidiendo y recogiendo cuanto le daban.

La muerte de su padre en 1913 marca una nueva etapa en la vida de María Cristina. Ya en el año 1921 entra a formar parte del Monasterio de Carmelitas Descalzas de la Sagrada Familia de Ogíjares en Granada. El día de la Asunción de 1921, Mª Cristina tomo el hábito adoptando el nombre de María Cristina de Jesús Sacramentado.

“Y con Él, fija en la cruz: orar, callar y sufrir”.

En 1940 llega a San Fernando junto a la hermana Trinidad, hospedándose inicialmente en el Colegio de la Compañía de María. En estos inicios en nuestra ciudad quiso que le llamasen hermana María.

Ya en el año 1946 se funda el convento de la Santísima Trinidad de San Fernando, convento que se financió gracias a la madre de la hermana Trinidad.

La Hermana Cristina era conocida como ‘La Mendiga de Jesús’ pues los isleños iban a encomendarle sus necesidades.

Finalmente y tras varias enfermedades fallece el 24 de Marzo de 1980.

En 1997 por parte del Excmo. E Iltmo. Ayuntamiento de la Ciudad de San Fernando se le concede por el Título de Hija adoptiva de la Ciudad de San Fernando, como homenaje póstumo, por sus especiales dones de amor y abnegación manifestadas en la atención y preocupación ante las demandas de los Isleños que vivía como propias.

En el año 2008 se recoge la documentación para el proceso de beatificación, la cual estaba formada por algo más de 2000 folios. Para ello se celebró un acto solemne de clausura en la Iglesia Conventual del Carmen, presidida por el Obispo de la Diócesis, Antonio Ceballos Atienza, las cajas que contenían toda la documentación lacradas y selladas fueron enviadas a Roma a la Congregación para las Causas de los Santos.